¿Aburriqué?

Posted on enero 18, 2015

0


Baja para arriba, sube para abajo, envía esos papeles de los que nunca te acuerdas, tienes dos entregas que te esperan marcadas para la semana que viene y a las nueve y media toca cena-reunión de empresa, dar de cenar a los niños o estudiar ese tochaco para el examen de mañana o… O da igual el qué, pero algo hay.

Y si no lo estás haciendo o lo dejas para más tarde (¿no serás tú de esas personas, verdad?) estarás procrastinando, viendo la vida pasar. No importa tampoco con qué. Un buen libro, un capítulo de una serie, un vídeo de youtube, mareando el gato con una pluma, haciendo un vídeo para youtube mareando el gato con una pluma…

Tampoco vale que lo enmascares con que te estás tomando un descansito. En el fondo sabes que lo que estás haciendo es dejarlo para más tarde.

Y me digo yo… ¿dónde ha quedado el aburrimiento? Esa palabra, que usábamos tanto de niños para designar los ratos vacíos, ha sido sustituida por “procrastinación”.  Hoy no nos aburrimos, hoy procrastinamos. Porque siempre hay una tarea, algo por hacer, por terminar, por empezar, por entregar, por recoger… Hoy parece no haber espacio para pensar en qué se quiere hacer, en esa sensación extraña, de hastío, que te invadía de niña hasta que, después de incordiar a tu madre/padre/abuelo/hermano/vecino/prima para ver en qué divertido juego llenar una tarde de domingo, terminabas dándote de bruces contra la pared. Hoy no hay tiempo ni para los niños. La clase de pintura, el inglés, natación, alemán, el cumpleaños de Laura, los deberes y ayuda a tu hermano. Hasta los pequeños han visto sustituído su espacio de ocio-aburrimiento, de imaginación, por tareas impuestas por padre y madre o incluso ya, por ellos mismos.

Disculpad que no siga, pero es que no puedo alargar más la reflexión. Tengo que terminar una reseña para mañana; esto era el descanso.

Anuncios
Posted in: Uncategorized